La clave
- Se guarda cifrada en tu WordPress con una clave derivada de las sales de
wp-config.php. No sale en claro en una copia de seguridad de la base de datos ni en un volcado que se pasa a una agencia. - Nunca llega al navegador: es tu servidor quien habla con Fitfox.
- Usa una clave «solo WordPress»: aunque alguien la obtuviera, solo serviría para leer lo que tu centro ya publica.
Qué se muestra y qué no
- Solo lo que tu centro publica: actividades visibles, bonos a la venta (en tienda o por enlace) y entradas visibles. Nada en borrador ni oculto.
- Nunca datos de personas: como mucho, las plazas libres y el nombre de pila de quien imparte una clase.
- Los botones llevan a las páginas de compra y reserva de la plataforma, que son las que deciden precios, aforo y condiciones.
Cómo se protege la web
- Las rutas de la API de tu web (
/wp-json/fitfox/v2/) van cada una a una única consulta fija de la plataforma: el navegador no elige a dónde se pregunta. - Cada parámetro tiene su validador y los que no están en la lista no se reenvían.
- Los errores salen con un mensaje propio, nunca con la respuesta de la plataforma.
- Todo el contenido que llega se vuelve a sanear antes de pintarlo.
- La configuración viaja en un atributo
data-, no en un <script> en línea: funciona con políticas CSP estrictas.
Privacidad de tus visitantes
Sin CDN, sin Google Fonts, sin scripts de terceros: las IP de tus visitantes no salen de tu web. El plugin no pone cookies.